Época de Adviento

  by    0   0

La vida de las escuelas Waldorf intenta conectar al ser humano con sus propios ritmos y con los del cosmos, para ello se vale de cultivar la relación con el entorno natural a través de contacto y vivencia, la observación de sus cambios y la recreación de imágenes que las acerca de modo a fin a la naturaleza infantil. Dentro de ese ritmo son cuatro las grandes épocas e imágenes en que transcurre la vida del cosmos y de la tierra, las que los seres humanos percibimos con nuestros sentidos en el entorno y dentro de nosotros, en nuestra alma, que es hermana del alma de la tierra, que es espejo del gran escenario macrocósmico. Lo anímico espiritual de la tierra y del ser humano se mueve durante el año entre un estar afuera (verano) y un estar adentro (invierno) y dos momentos de transición, un ir hacia afuera (primavera) y un ir hacia adentro (otoño), marcadas desde antiguos tiempos con sus respectivas celebraciones; San Juan, Navidad, Pascua y Micael. Para la gran mayoría de familias de la comunidad, ya es familiar el tiempo de adviento y algunas actividades propias para su celebración, esto nos da una imagen de su sentido; y si queremos profundizar un poco más en ello, llegamos a la noción de ser la época en la que se prepara algo mayor, en la que se logra percibir que algo está por suceder, su nombre alude al advenimiento, a la espera o preparación para un gran suceso. Hace parte de ese momento de transición hacia adentro, lo que indica que lo que va a suceder es algo relativo a lo más íntimo del ser humano y a lo más íntimo de la tierra. El adviento significa una preparación para la navidad. ¿Cómo vivir la época de adviento? Pues si su sentido es el de preparación para la navidad, necesitamos saber un poco más acerca de lo qué es la navidad, de su sentido verdadero. Por ello la comunidad de Cuarto Grado, elegimos en esta ocasión celebrar el adviento con la presentación de un cuento de navidad llamado “Los cuatro milagros” ya que contiene imágenes representativas de la esencia de la navidad y su celebración, surgidas desde los tiempos más antiguos de la humanidad. El 24 de diciembre se celebraba el día de Adán y Eva y el 6 de enero se celebraba el día del Bautismo de Jesucristo en el río Jordán, solo a partir del año 354 se celebró el Nacimiento de Jesús el día 25 de diciembre. “En un principio celebrábase pues, el nacimiento del Cristo en Jesús, el recuerdo del gran momento histórico que se nos representa simbólicamente por la paloma que planeaba sobre la cabeza de Jesús de Nazaret. En el siglo IV, empero, a la incipiente concepción materialista del mundo, ya no le era posible entender la sublime idea de la incorporación de la Entidad Cristo en Jesús… Y en el siglo IV, la cristiandad occidental ya no era capaz de comprender ese magno pensamiento: la verdadera fiesta de la Aparición del Cristo en Jesús, su Epifanía, había perdido su sentido para la cultura cristiana occidental; habíase olvidado de lo que significa aquella festividad de Epifanía, 6 de enero. Y los sentimientos que querían abrazar la figura del Cristo dentro de la evolución humana, quedaron, por algún tiempo, sepultados bajo los escombros de la intelectualidad materialista perdurando hasta el presente. Si bien ya no era posible comprender que la Suprema Divinidad se había manifestado en el Bautismo de San Juan, podía comprenderse sin embargo, por no estar en contradicción con la conciencia materialista, que el organismo del cuerpo predestinado para recibir el Cristo, sobresalía por todas sus virtudes. En consecuencia, se adelantó el nacimiento espiritual que, propiamente, tuvo lugar en el día del bautismo, al nacimiento del niño Jesús de Nazaret, y en lugar de la festividad de Epifanía, se colocó la del “Nacimiento de Jesús”. Sin embargo, en la importancia que adquirió la fiesta de la Navidad, latieron siempre los sentimientos más elevados, más sublimes, aunque no se supiera explicar lo que había detrás de ello” (Rudolf Steiner – Navidad – Fiesta de inspiración. Conferencia pronunciada el 21 de diciembre de 1911). Lo que latía, entre otros grandes misterios en la celebración de navidad, era el remontarnos al propio origen, “… cuando el alma humana aún no había descendido, ni para unirse con la naturaleza de Adán. Y en el Evangelio según San Lucas, se quiere expresar que, en Belén, Palestina, nació aquella entidad anímica, que no participó en el descenso de la humanidad, sino que se mantenía en espera, para penetrar, propiamente por primera vez, en un cuerpo humano e incorporarse en el niño Jesús… De ahí que lo anímico subconsciente aglutinaba las dos fiestas: la de Adán y Eva, y la del Nacimiento del niño Jesús, porque el hombre ve en ese Niño, su propia naturaleza, su naturaleza pura en todo su candor e inocencia… En la época más favorable para la concentración mental, cuando el sol menos alumbra y menos calienta la tierra, cuando el hombre no atiende tareas materiales, cuando rigen los días más cortos y las noches más largas, cuando todas las circunstancias se conjugan para que el individuo pueda sumirse en sí mismo, ensimismarse; cuando, por una temporada, todo brillo, toda belleza se sustrae a la percepción exterior: en esa época es cuando la evolución occidental fijó el día para la fiesta del natalicio del Niño Divino, o sea, del ser humano que entra inmaculado en el mundo y que, gracias a esta presencia inmaculada puede conferirle al hombre que se halla en la etapa de su más intensa concentración, la suprema confianza por haber adquirido la conciencia de su origen divino”. Ver en el Niño de Navidad, el arquetipo sagrado de la humanidad, reconocer nuestro origen divino, ese es el sentido actual de esta festividad y si la logramos comprender bien, es luz que da a nuestras almas las mejores y más renovadas fuerzas para anhelar la paz verdadera y la esperanza genuina del mundo. Con estas ideas, recreadas por las imágenes del cuento que presentaremos, deseamos ofrendar a toda la comunidad Isoldiana, pequeñas chispas o destellos de luz que puedan anidar en vuestros corazones y germinar en reflexiones que más adelante den a luz actos fundamentados en la esperanza en la humanidad.

Viviana Andrea Urrego Laverde

Tutora grado cuarto


Publicaciones Relacionadas

Congreso de Movimiento Waldorf

  Congreso de Movimiento Waldorf: euritmia, gimnasia Bothmer, música    del 9 al 15 de julio de 2017   Como ustedes ya saben nuestro colegio es el anfitrión del  XI Congreso de Movimiento Waldorf que realizaremos del 9 al 15 de julio de 2017, por este motivo se modificó el calendario escolar,  con la respectiva autorización de la More Info »

LEER MÁS →

Ave Mensajera semana 15 al 22 de febrero 2017

  Editorial Diplomado «Pedagogía Waldorf: las artes una herramienta para el aprendizaje»   Universidad de Antioquia –  Colegio Waldorf Isolda Echavarría     Con gran emoción les contamos que el pasado sábado 11 de febrero la Facultad de Artes de la Universidad de Antioquia y el Colegio Waldorf Isolda Echavarría, dieron inicio a la primera cohorte More Info »

LEER MÁS →

Ave Mensajera semana 1 al 8 de febrero 2017

Editorial ¡Que Dios bendiga cuanto hay en esta escuela! Que el trabajo y el esfuerzo en ella sean benditos Y bendito el lugar para el descanso que bendiga las naves y las puertas abiertas para extraños y amigos.

LEER MÁS →

Ave Mensajera semana del 25 de enero al 1 de febrero de 2017

Editorial «Nosotros cargamos los niños  en nuestros cálidos corazones,  pensando buscamos sus caminos, trabajando intentamos acciones  que los ayuden.

LEER MÁS →

Ave Mensajera Semana del 20 al 27 de julio 2016

Editorial “Tengo las horas repletas de cariño y las manos prontas a la ternura, porque tengo este hogar donde día a día se renueva el amor en cada gesto: en la mesa, el silencio, las confidencias, el perdón, las esperanzas y el consuelo. Tengo las horas repletas de cariño tengo felicidad. Tengo Familia”.

LEER MÁS →
Click on a tab to select how you'd like to leave your comment

    Deja una respuesta

    Back to Top