
¿Cómo fundar y administrar una escuela Waldorf?
Descubre el primer episodio de Vivencias Waldorf: cómo fundar y administrar una escuela Waldorf desde la pedagogía y la antroposofía.

Descubre el primer episodio de Vivencias Waldorf: cómo fundar y administrar una escuela Waldorf desde la pedagogía y la antroposofía.

El Diplomado en Pedagogía Waldorf, del Colegio Waldorf Isolda Echavarría y la Universidad de Antioquia ofrece una formación integral para docentes interesados en educación alternativa

Ingresa para conocer las novedades del colegio en el 2026.

«Una escuela Waldorf es aquella que permite a educadores y padres
integrar en la educación todo aquello que desde su conocimiento del ser humano,
su conocimiento del mundo y amor al niño, considere esencial».
Rudolf Steiner»
El Colegio Waldorf Isolda Echavarría sigue los lineamientos básicos de la Pedagogía Waldorf, respetando el momento evolutivo de los niños de acuerdo al septenio en el cual están. La comunidad educativa se dispone para dar cobijo a los estudiantes en el ámbito físico y espiritual.
El currículo de la escuela se adecúa a las necesidades de los niños y jóvenes y se conjugan arte y academia para optimizar el proceso. Es importante lograr el despliegue del potencial de cada uno de los niños, teniendo en cuenta su individualidad porque cada uno es único.
En la práctica diaria en el trabajo de formación brindado desde la institución, se busca hacer un tejido social en el cual el niño va ingresando y fortaleciendo esta urdimbre, de esta manera el niño o joven puede asumir el desafío de la vida diaria no sólo en su entorno, sino también a nivel global.
Hoy, como escuela Waldorf, hacemos un llamado a la comunidad para tener en cuenta la participación activa y efectiva en pro de niños y jóvenes, para lograr un verdadero tejido social.
En la educación Waldorf, el hacer no es un simple complemento, sino el núcleo que da vida al aprendizaje. Cada actividad práctica, artística o manual se convierte en un puente entre el pensar, el sentir y el actuar, despertando la voluntad y formando seres humanos íntegros. A través de gestos cotidianos como tejer, cultivar o pintar, el niño no solo adquiere destrezas, sino que desarrolla cualidades anímicas y fortalece su vínculo con el mundo. Esta pedagogía propone que el conocimiento nazca de la experiencia viva, transformando el aula en un espacio donde aprender es crear, y donde cada acción consciente prepara el camino hacia un pensamiento claro, imaginativo y humano.
Colegio Waldorf Isolda Echavarría